Haz que te prueben

Lab Revolución, Marca Personal, TrabajoDeja un comentario

 

Olvida las recetas mágicas. La idea de hacerse con una fórmula que te catapulte al trabajo perfecto es tentadora, pero debes guardarla en el cajón donde duermen otras como ‘Adelgaza 20 kilos en una semana y sin esfuerzo’. Sabemos que resulta difícil hacerlo, cuando la red y otros canales no hacen otra cosa que bombardear con mensajes cómo ’10 pasos para encontrar trabajo’; ‘5 herramientas que te convertirán en el candidato ideal’…

Try Me

Este tipo de titulares tienen un gran poder de atracción, sobre todo por dos razones:

  • Minimizan en unos cuantos párrafos la compleja labor de articular una estrategia adecuada que amplíe tus oportunidades de acceso a un empleo.
  • Hacen parecer que el éxito en ese proceso de búsqueda dependa solo de poner en práctica unas pautas generales (lo cual nos libera de asumir nuestra propia responsabilidad al respecto).

Ya lo dice Woody Allen: ‘Me ha llevado diez años tener éxito de la noche a la mañana’.

Quizá no necesites una década para acceder a TU puesto de trabajo, pero lo cierto es que, buena parte de ese contenido tan prometedor, lleno de casos de éxito extraídos del mundo Disney, es solo eso, un cuento de hadas.

Debemos aprovechar todas las herramientas a nuestro alcance para mejorar o confeccionar un perfil persoprofesional adaptado al contexto laboral actual. Por ejemplo, no tiene sentido negarse a utilizar el correo electrónico como vía de contacto laboral o renegar de las excelentes aplicaciones (muchas de ellas gratuitas) digitales con las que extender nuestras opciones de empleabilidad. Pero no existe ningún libro de instrucciones, ni metodología alguna que sirva para todos. Y en el caso del empleo, hay que añadir otra razón aplastante: el volumen de demanda supera con creces al de la oferta.

El ingrediente secreto eres tú

En un proceso de búsqueda de #empleo, tú eres el ingrediente principal. Y de cómo lo dosifiques, combines y presentes, a través de herramientas que te ayuden a posicionarte y a hacerte visible ante los ojos adecuados, dependerá el número de oportunidades que siembres para lograr tu objetivo: hacer que te prueben. Esto es, generar el suficiente interés en un reclutador, como para que te convoque a una entrevista en la que demostrar que, efectivamente, eres el candidato que estaban buscando.



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