MGF. Conductora

El fotomatón de las Voc * accionesDeja un comentario

La vida, para bien y para mal, en la mayoría de las ocasiones no es tal y como la planeas.

Algo de eso me sucedió a mi. Desde siempre me han apasionado los ordenadores. Mi hermano mayor era, en aquella época, uno de los primeros geeks de la informática. Crecí viendo como el despiezaba aquellas cajas misteriosas con nombres llamativos, Commodore 64, Amstrad CPC, Spectrum… Todo aquello me fascinaba. El terminó su Ingeniería Informática y yo tenía claro que le seguiría.

Cuando comencé la carrera las cosas eran un poco diferentes de lo que yo pensaba, me llevó un tiempo adaptarme. Cuando lo estaba consiguiendo la vida me salió al paso. Cuestiones familiares me obligaron a salir de la Escuela de Ingeniería y a abandonar mi sueño inicial de seguir los pasos de mi hermano.

Con venti pocos años me encontré sin fuerzas para retomar los estudios y sin saber que hacer con mi vida. Sin una orientación y una motivación claras me llegó el momento de tomar decisiones y dar pasos hacia delante, sin saber que camino tomar todos parecían buenos.

Fue entonces cuando encontré la guía que necesitaba. Siempre se me había dado bien conducir y alguien me animó a probar por ese camino. Me parecía imposible verme al volante de un autobús, no diré que fue un camino fácil, pero disfrutaba de dos cosas que fueron fundamentales, por un lado el apoyo de los míos, por otro de la orientación y ayuda de aquellos que, conociéndome, supieron darme el ánimo necesario y los consejos adecuados para llegar a dónde estoy ahora.

Mi trabajo no se parece en nada a aquel que yo imaginaba mirando a mi hermano en el pequeño piso donde vivíamos, pero me ha dado otras cosas a las que no podría poner precio. Va a ser verdad eso de que todo lo que sucede, conviene.



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